PARA-PARA-PARADISE

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viernes, 18 de mayo de 2012

Eat, Pray, Love.

Eat, Pray, Love. Come, reza, ama.
Sí, había visto la película, pero apenas la recordaba. Una amiga me dijo que tenía el libro en inglés y, a pesar de tener algo de inseguridad sobre poder disfrutar del libro no en mi idioma, se lo pedí. Otra amiga hace reseñas de libros en un blog, mucho más elaborada que esta, con mucha más gente para leer; y dedicí "imitarla", más o menos. Porque esto será mucho más subjetivo y de menos calidad. Pero allá vamos...

Lo que me llevó a este libro fue básicamente el azar, pero lo amé desde su introducción. Su aclaración sobre la razón de los capítulos del libro, tan clara, precisa y "espiritual", por decirlo así, me cautivó. A partir de aquí, lo analizaré por las propias partes del libro: Italia, India y Bali.

Italia.
Es una lección de cómo quererte a ti mismo/a. En esta parte te cuenta cómo ha llegado a ese punto, cuánto ha sufrido para llegar a vivir 3 meses en Roma. La verdad, el trabajo que tiene es ideal para esto, los problemas económicos se apartan del libro, lo cual en los tiempos que vivimos es un respiro. Pues bien, creo que podría decir que adoré cada página de Italia. Es admirable el valor de Liz para salir de algo tan complicado como un matrimonio caído como el suyo, y luego de una relación que no era sana para ninguno. Es admirable. Expresa perfectamente el dolor que pasó en su pasado, explica todo con claridad. Además, se sacude de encima complejos y disfruta de la comida, de Roma, de viajar, de lo que ama al fin y al cabo. No sabría qué más decir, es llegar a un punto en que aceptas todo lo que dice la escritora, por que lo explica con argumentos, con razones contundentes. Lo último sobre Italia será "Say it like you eat it".

India.
Este fue un apartado un poco bipolar para mí. Unos momentos lo adoraba y en otros me cansaba mucho. El caso es que tengo cierto conflicto interno sobre la religión, las religiones en general, y la palabra Dios. Por lo tanto, cuando me saturan demasiado con 'God' y 'Him' etc. tiendo a alejarme, y en este caso me alejaba mucho del relato. Me parece muy interesante su experiencia con el Yoga, con buscar un yo interior, pero sinceramente preferiría un yoga que prescindiera de dios. La búsqueda de uno mismo, la tenacidad, la superación de obstáculos es asombrosa, pero ese punto me echa hacia atrás. También he de decir que me decepcionó un poco no conocer más de India, yo, que adoro viajar y conocer lugares. Creo que fue uno de esos "puntazos" de Italia, que era todo muy gráfico. De todas formas, este libro sigue en mi top ten. Esperemos que no me decepcione con Bali, porque soy muy crítica con las novelas románticas. Con todo, la frase "Congratulations to meet you" es la que define el apartado, sin duda.

Bali.
Oh, Bali. Se vuelve un poco una novela, una típica novela, por así decirlo. Tuve que recordarme varias veces que era real, era una historia real. Sólo tengo buenas palabras... Madurez, inspira. Es el viaje final, es el cambio. La vuelta a la sociedad, casi. Siento como si el libro fuese un camino, una serie de pasos que van desde una Liz cerrada en sí misma para "auto-arreglarse" hasta la Liz que es en Bali, hacia el final, cuando decir vivir su vida con 'Felipe' (curiosamente, sobretodo para alguien que adora Disney como yo, Felipe es el nombre del príncipe de La Bella Durmiente). Es inesperado, es sorprendente pero a la vez no lo es. Se veía venir pero vino de la forma correcta. Wayan sorprende, se aleja del personaje de la perfección, pero ayuda a comprender que no es malvada, que no pretende hacer daño. A veces, me distanciaba un poco del libro el inglés de Ketut, lo cual es irónico porque es básico, construcciones muy básicas. Las típicas que haría alguien aquí con 10 años; pero en ese momento es como una pequeña palmada que te distrae. Aún así, adoro los libros que me hacen sonreír, y este lo hizo hasta en la última frase: Attraversiamo. Let's cross over.  Y sí, la frase vuelve a corresponderse. 'Even in my underpants I feel different'.

Un punto general.
Lee este libro. Sobre todo, si eres mujer. Ya, si eres hombre no tendrás ningún problema, pero está claro que te sentirás más cómoda si la protagonista es de tu mismo sexo. Ahora bien, necesitas un poco, poco, de madurez para leerlo. Te enseña a quererte a ti mismo, a aprender de errores, a hacer que el mundo se pare un segundo para poder ordenar un poco lo que sientes, aceptarlo. Es un libro de aceptación. No, es un libro de amor, pero no es un libro romántico. Es amor hacia uno mismo, hacia lo que eres y lo que puedes llegar a ser. Es totalmente maravilloso y sí, es uno de los libros que diré de obligada lectura.

Y hasta aquí, mi primera reseña literaria.

2 comentarios:

Hermy dijo...

Pensé que sería algo más pasteloso, pero por lo que cuentas de él parece que no es así. Ya sabes, a mí lo de las religiones tampoco me va mucho, pero después de tu reseña, a lo mejor le doy una oportunidad algún día :)

Biquiños,
Z.

Escondidaentreletras dijo...

Que ganas de leer este libro:) Tiene una pinta estupenda.

Saludos^^